viernes, 23 de septiembre de 2016

Resultado del sorteo y felicidad

¡Buenos días! Llegar al viernes siempre me emociona y más este porque he decidido escribir de una vez por todas los tres folios que faltan para terminar MVST y empezar la revisión.
Nunca en mi vida había sido capaz de escribir una novela en un mes y dos días mientras trabajo y tengo mil cosas más en la cabeza. Me da pánico releer y necesitar mucho trabajo de corrección, encontrar fallos, ver incoherencias… Es que son más de cien mil palabras en pocas semanas, un nuevo enfoque y un sinfín de instantes contenidos en esas páginas.


Ayer me pasó algo precioso. Llevo catorce años de mi vida luchando por llegar a los lectores. Ha habido de todo, instantes tristes, ansiosos, dolorosos, emocionantes, felices, ilusionados… A veces me recuerdo con esas esperanzas rotas una y otra vez, con el corazón en espera, siempre con la sensación de que lo mejor estaba a la vuelta de la esquina.
Entonces me ilusiono al ver cómo he cambiado, cómo ahora encuentro la felicidad en crear, en sentir, en aumentar las novelas de mi disco duro, en aprender con cada una de ellas y deshacerme de vergüenzas absurdas. Y lo mejor de todo es entender dónde está la grandeza de escribir, de crear, de manejar los hilos. Aunque a nadie le amarga un dulce y la idea de cuatro publicaciones durante 2017 me llena de tanta emoción que a veces ni me lo creo.


La vida me ha enseñado a valorar como se merece cada pequeño detalle, a sonreír al estar acompañada de gente que me quiere, a disfrutar de mis discusiones literarias con mis beta, a ser feliz con cada instante maravilloso que me brinda mi día a día.
Ayer recibí unos Whatsapps que me llegaron al alma. Gracias Carmen por tus palabras. Cuando alguien valora mi trabajo en la escritura como tú me llena de una emoción palpable y los ojos se me humedecen por haber llegado a un corazón.
Vamos al sorteo… Se apuntaron ocho personas. Esta es la lista por orden de anotación:

1. Vanesa Domínguez.
2. Niyireth Urrea.
3. Mara Domínguez.
4. Jossy Loes.
5. José Antonio Moreno.
6. Vanesa Gutiérrez.
7. Cristina Rangel.
8. Mabel Ruiz

Y el resultado:



¡Niyireth Urrea! ¡Muchísimas felicidades! Espero que disfrutes con la lectura.
Acaba de salir una preciosa reseña de El secreto de las cuartetas en  el blog Learning true (enlace). ¡Mil gracias Susana! Ver que a la gente le gusta leerme me llena el corazón de alegría.

¡Feliz día! J

jueves, 22 de septiembre de 2016

De ideas y sensaciones

¡Buenos días! Ayer fue un día horrible, cargado de momentos ansiosos y de discusiones que llevan a ningún sitio. El domingo me di un golpe en la rodilla mala contra una bola de remolque de un coche y tampoco pude ir a bailar para desahogarme un poco. Suerte que conseguí centrarme para avanzar muchísimo en MVST. Solo me faltan tres folios para el the end
El deseo de terminar se entremezcla con la tristeza de abandonar a dos personajes que me han dado muchísimo. Llevo un par de días pensando en alargar la historia, en contarla otra vez, en vivir con más intensidad sus vicisitudes para no dejarlos porque Swan y Steff me encantan, me llenan de una energía demasiado intensa como para dejarlos marchar.


Debería decirles adiós. Llevo posponiendo unos días aporrear las teclas para rematar el final, busco excusas para alargar la trama, para no escribir, para seguir conectada con dos personas explosivas que me parecen increíbles.
Pero todo lo bueno se acaba… Y desaparece la sensación de ser parte de la vida de los protagonistas, de pertenecerles en cuerpo y alma, de entrar en su mente, en su cuerpo, en su alma.


Esa es la mejor parte de la creación. Es como si esa capacidad de pintar otras vidas me absorbiera para borrar el presente y transportarme a otro lugar donde mis sentimientos se revolucionan hasta convertirse en un torbellino capaz de hacerme vibrar.
Le debo mucho a MVST, a Steff, a Swan y a todo el equipo de la Serie Sin ti. Con esta última entrega he conseguido dar un salto cualitativo en una parte de la escritura que nunca había explorado tan a fondo como en esta serie de novelas. Y me gusta. Es maravilloso dar un paso adelante sin sentir vértigo.


Para esta aventura me ha acompañado un asesor, una persona con deseos de ayudarme, de darme alas para novelar escenas que nunca me creí capaz de escribir, para encontrar el tono, para darle mi toque personal.
A veces me cansa repetir el mismo esquema para cada una de las novelas. Chico conoce a chica, se enamoran, tardan casi doscientas páginas en besarse, están juntos, se separan y acaban juntos… Esa es la maqueta casi común para la romántica, aunque se admiten algunos cambios e ideas diferentes, al final acaban adaptándose a ella.


¿Por qué no podemos empezar la historia más fuerte? ¿Y si el amor les viene de hace tiempo? ¿Y si su reencuentro es explosivo y acaban juntos la primea noche? ¿Puede una semana cambiar tu destino?  
Esas son las premisas de MVST… Aixxx, lo siento, pero hay cuatro novelas para leer antes de llegar a esta: CDTEAT (febrero 2017), UDMST (mayo 2017), NPVST (septiembre 2017) y CEST (Sin contrato de edición)… Empecé la primera el dieciséis de octubre del año pasado y estoy a tres folios de finalizar la quinta… O bajo el ritmo de escritura o me absorberán las historias…

¡Feliz día! J

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Mis inicios, mis ilusiones, mis metas imposibles

¡Buenos días! Parece que la vida tiene siempre sorpresas agradables a la vuelta de la esquina y mi sonrisa consigue ensancharse con emoción. Es bonito estar acompañada de gente maravillosa, tener buenos momentos y compartir con los míos cada avance.
Hace muchos años, cuando era una niña, soñaba con un futuro de cuento de hadas. Quería una boda de ensueño muy pronto, tener primero un niño y después una niña de joven, convertirme en escritora, encontrar a una cazatalentos que me descubriera, publicar por todo lo alto y acabar en Hollywood para convertir alguna de mis novelas en una película.


El destino consiguió otorgarme la primera parte. Conocí a mi marido cuando tenía dieciocho años, aquel día supe sin lugar a dudas que era él. Llamé a mi madre desde una cabina (sí, todavía no existían los móviles y yo estaba en Mallorca. ¿Os acordáis de las cabinas?) y le dije: «acabo de conocer al hombre con el que me casaré».
Lo hice solo cinco años después, con la gran emoción de alcanzar mi primer objetivo. Al cabo de dos años vino Àlex y casi tres años después Irene. Había logrado la primera parte de mis metas sin casi desmelenarme, me faltaba la más difícil, una a la que había renunciado hacía años.


Soy disléxica. De niña era incapaz de escribir bien. Hacía faltas, tenía dificultades para construir buenas estructuras gramaticales y nadie apostaba por mi capacidad de convertirme en escritora. En tercero de BUP mi profesora me dijo que jamás escribiría bien ni una redacción sin tener a una secretaria al lado.
Ese San Juan quemé todos mis cuadernos llenos de poemas, escritos, ideas y esquemas para novelas que nunca escribiría. Estaban llenos de faltas de ortografía, pero contenían las pistas para afianzar mi imaginación narrando. Decidí entonces dedicarme a los números, como mínimo era buena en eso y no tendría dificultades para entenderme con ese mundo.


Pero a los treinta años, con dos hijos, una vida laboral resuelta y la mayoría de mis ilusiones cumplidas me di cuenta de que necesitaba escribir, alcanzar esa parte de mis deseos, ser capaz de novelar mis ideas. Me pasé un año estudiando normas ortográficas, me daba pánico cometer errores al escribir, pero un día me senté frente al ordenador y empecé con La Luna de Ónixon.
Fue una explosión de sensaciones en mi interior, un sinfín de instantes apoteósicos que iban llevándome por la estela de mis ilusiones. Pensaba que sería fácil, que al terminar entraría en Planeta con la novela bajo el brazo y ese Sant Jordi arrasaría en las librerías. Era una ilusa, una idealista que todavía creía en quimeras imposibles.
Mañana más…

¡Feliz día! J     

martes, 20 de septiembre de 2016

Mi aventura de crear mundos paralelos

¡Buenos días! Ayer intenté terminar la novela, lo di todo, escribí más de cinco mil palabras, pero no llegué al clímax. Todavía me falta un capítulo y tres folios. (Sí, cuento los folios por eso de mi manía de los capicúas… Y también las palabras…).
La buena noticia es que mi cabeza sigue con las ideas muy claras, sin desfallecer en ningún momento, planteando ya el siguiente guion para delimitar un final de serie a la altura de cada historia.


A veces tiendo a darle vueltas a cómo he llegado hasta aquí, a qué he perdido y qué he ganado por el camino y a cómo la fuerza de voluntad me ha ayudado a superar unas ideas absurdas y unos deseos inalcanzables. Tras años de lucha he llegado a un lugar mágico donde la felicidad me saluda cada mañana.
Es maravilloso sonreír ante lo que te ofrece la vida y saborear el poder de las palabras creando mundos donde las interrelaciones con mis personajes me llegan al alma. Puedo ser la constructora de sus historias, convertirme en la titiritera de sus aventuras, crearles personalidades a mi antojo y descubrir cada uno de los giros de sus tramas.


Sin la presencia de unas personas en mi vida creo que jamás hubiera llegado hasta aquí, con cuatro contratos de publicación bajo el brazo para 2017 y la emoción de disfrutar de un camino lleno de intensas emociones, donde cada historia consigue tocarme la fibra sensible con su varita mágica.
Recuerdo mis días bajos, aquella sensación de tener el alma en espera, como si lo más bonito todavía estuviera por llegar. No era consciente de que tenía algo demasiado preciado como para no adorarlo. Mi imaginación, mi capacidad para sumergirme en mundos paralelos, mi ilusión al trazar las historias y la increíble sincronía de mis emociones con las de los protagonistas.


Sin mi grupo de amigas que me leen, me comentan y me ayudan a descubrir los fallos no estaría aquí, me hubiera perdido por la alcantarilla de la frustración, sin darle valor a la increíble sensación de sentirse creadora de tramas, de personajes, de diálogos, de instantes.
Apreciar esa parte fue la mejor medicina para mi alma, mantener discusiones sobre mis tramas con mis beta me ayudó a entender el valor incalculable de la amistad, de la creación y de la satisfacción personal y eso terminó de desbloquear el proceso, dándome alas para escribir a la velocidad de la luz, con una fiebre creativa que me impulsa a buscar huecos en mi ajetreada vida para seguir adelante sin perder esa sonrisa feliz.


Ayer fui a buscar una taza muy especial. ¡Gracias Shia por diseñarla! ¿A qué mola?

¡Feliz día! J

lunes, 19 de septiembre de 2016

Vencer mi récord

¡Buenos días! Este fin de semana se ha llenado de horas dedicadas a la escritura en mi casa de la montaña y un par de ideas interesantes sobre cómo avanzar en la nueva historia para cerrar para siempre la Serie Sin ti.
No entiendo cómo, pero he vencido todos y cada uno de mis récords de escritura. El día diecinueve de agosto empecé MVST. Tenía un punto de partida interesante, una idea para no encallarme en la estructura típica y un final previsto para dar paso a la siguiente.


Desde entonces me ha invadido una fiebre creativa, una necesidad más allá de la lógica de darle a las teclas, aporreando de manera frenética el teclado en cada instante libre, sin pararme a pensar en la rapidez con la que avanzaba por el mundo de Steff y de Swan, sin detener esa avalancha de escenas que acababan plasmadas en el folio para darle una vuelta de tuerca a la lluvia de ideas que poblaban mi mente.
Me gustó cómo empezaba, las primeras palabras en la voz de Swan, su manera de enfrentarse a la situación.

«Se incorpora en la cama con el cuerpo empapado en sudor. Se frota los ojos con los puños cerrados y sopla con rabia. No puede seguir así, con pesadillas donde los recuerdos le llevan a la desesperación cada noche. O los supera o acabará en un puto psiquiátrico».



Esta mañana me levanto dividida. Casi noventa y cinco mil palabras después de ese primer párrafo estaba a punto de poner el punto y final, de encarar hoy el último capítulo para cerrar esta maravillosa historia llena de instantes álgidos para mí.
Y resulta que mi mente esta noche me ha jugado la mala pasada de darme algunas ideas para quizás alargar otro capítulo más, darle un final diferente, presentar una tercera y última parte con un planteamiento distinto…
Es increíble, en casi un mes he llevado mi imaginación a unos confines lejanos, capaces de darle una vuelta a la estructura normal de la novela romántica para añadirle una pizca de picante.


Todas y cada una de las historias de amor de esta serie son muy intensas, pasionales, con un alto grado de implicación emocional. Las protagonistas son mujeres fuertes, con carácter, capaces de luchar por sus ideales sin desfallecer, sin amedrentarse, sin echarse nunca atrás.
Julia utiliza el acoso y derribo para conseguir a Zack. Durante tres novelas vence todos y cada uno de los obstáculos que les separan con una fuerza de voluntad alucinante. Kris avanza con Luke a pesar de saber que le va a romper el corazón en mil pedazos. Y Steff… Su relación con Swan es explosiva, tienen una interacción apasionante.
Me queda Dennis…  
Si esta tarde pongo el punto y final solo habré tardado un mes en terminar esta novela…

¡Feliz día! J

viernes, 16 de septiembre de 2016

Histirias de amor (III)

¡Buenos días! Llegamos a un viernes perfecto para pensar en descansar el fin de semana mientras le doy vueltas a la última historia y avanzo en mi lectura. Hace poco volví a convertirme en esa devoradora de libros de antes, con mil momentos mágicos enredados en las páginas y un millón de emociones para ayudarme a avanzar en mis tramas.
Es complicado compaginar las mil tareas que se acumulan en mi lista de pendientes, me cuesta ubicar cada una de ellas en las horas de un día, pero con ilusión y sincronía al final lo consigo.


Se trata de encontrar un equilibrio en la rutina que logre abarcar las facetas de mi vida. Escribir, trabajar, leer, bailar, llevar la casa y sonreír cada día por la emoción de alcanzar una pequeña porción de mis metas.
Ayer nos quedamos en la primera parte de la Serie Sin ti, en la trilogía de Julia y Zack. Ambos fueron unos personajes que calaron muy dentro de mi corazón, llenándome de matices y sentimientos intensos. El carácter de ella fue mágico a la hora de avanzar en la trama, cristalizó en mi interior ayudándome a darle giros a la historia.


Al terminar el último de la trilogía ya tenía en mente escribir los otros tres, aunque solo tenía claro quienes formarían parte de los dos primeros. Esta vez iba a hacer una trilogía con personajes diferentes, con libros que se pudieran leer con independencia, a pesar de que la trama seguiría las vidas de los personajes ya conocidos.
Empecé CEST mientras terminaba NPVST. Necesitaba añadir un ingrediente nuevo a la novela, un par de chicas que nos acompañarían hasta la última aventura. Fueron las hermanas Edwards, Kristie y Steff. Cada una de ellas tendría su propia aventura.


A medida que avanzaba en CEST, una novela sin demasiados cambios en la estructura de siempre, aparecieron dos elementos fundamentales para descubrir cómo acabaría todo en la última entrega de la serie. Dennis empezó como un secundario insignificante, el ex de Kris, una persona que solo iba a estar de paso en las páginas. Pero le conocí. Y todo cambió.
A veces pasa, planteo una idea, la desarrollo y de repente decide caminar hacia otro lado sin esperar opinión. Dennis me encantó, era perfecto para cerrar la serie. ¡Ya tenía protagonista masculino para la tercera parte! Solo me faltaba la chica… Y hasta aquí puedo leer…


CEST es una historia de amor con muchísimos matices. No es una pasión incontrolable como la de Julia y Zack. Plantea otro tipo de amor. En cambio MVST, con Swan y Steff, se llena de escenas subidas de tono y traza las pistas para la última aventura.
Cuento los días para anunciar a bombo y platillo la publicación de la primera trilogía de la serie, espero que Zack y Julia os enamoren.
¿Os apetece ganar un ejemplar en papel de Rumbo a ninguna parte firmado con uno de sus maravillosos marca páginas? La mecánica es fácil:
1. Hazte seguidor de mi página de autora (enlace).
 2. Deja un comentario sobre la novela en Amazon (enlace)
 3. Comparte la publicación (enlace)
 4. Comenta la publicación diciendo que te apuntas al sorteo.
El periodo para participar es desde hoy hasta el miércoles 21 de septiembre.


Y hay convocado otro sorteo de Ecos del pasado en digital en el blog My life in simple Little words (enlace).

jueves, 15 de septiembre de 2016

Historias de amor (II)

¡Buenos días! Ayer hice pellas de escribir y me fui con una amiga a pasar un par de horitas haciendo «mandíbuling» (lo que viene a ser pasarse la tarde hablando como cotorras de nuestras vidas).
Me propuse varias cosas con mi última novela: que fuera corta (ni de coña, ya llevo setenta y siete mil palabras y no veo todavía el final…), que fuera intensa (creo que esta parte está saliendo bien) y que tuviera un alto contenido de escenas subidas de tono (sí, es guay escribirlas y súper intenso. ¡Me gusta!). El lunes hará un mes que estoy con ella, cada vez escribo más rápido, y me asusta porque al pararme a mirar hacia atrás descubro una trayectoria maravillosa y llena de historias.


Ayer nos quedamos en Bruno y Aurora. Él es uno de mis personajes favoritos, tiene el toque justo entre la ternura y la chulería.
Después de RANP escribí una novela de romántica adulta que de momento sigue en mi cajón. Fue gracias a una conversación el día de mi cumpleaños con una amiga. Aunque al empezar a crearla cambié la mayoría de aspectos de esa primera idea.
La historia de Lúa y Matt empieza con una rotura de ella con su marido. Necesitaba enseñar cómo se siente, cómo es, hasta dónde ha reprimido sus sentimientos durante toda su vida. Cuando conoce a Matt consigue desprenderse poco a poco de esa coraza hasta que vuelve a permitirse sentir. Me encantó el ritmo de esta trama. Me apasionó Matt. Y lo mejor fue encontrarle el tono a un cambio de personalidad de una persona por medio del amor.


Mientras escribía UUDC tuve una revelación. Me quedé clavada en una escena, no encontraba ni el tono ni la forma de avanzar y busqué inspiración en YouTube. ¡Reviví la mejor historia de amor jamás contada! Y supe que tenía una idea bestial. Así que empecé CDTEAT sin dejar la anterior.
Durante un mes compaginé ambas historias. CDTEAT trata de una chica de dieciséis años que se enamora de un Capitán de su base militar de veintisiete. Era un reto porque mientras Zack es una persona recta, incapaz de saltarse las normas y con mentalidad militar, Julia es terca, decidida, con un carácter fuerte y nunca se da por vencida.


Terminé la novela en un mes y medio. La historia crecía en mi interior como un juego entre ellos. Julia desplegaba todos sus recursos para atrapar a Zack y él intentaba apartarla de su lado. Tenía muchísima más historia en mi mente, pero había escrito más doscientos cuarenta folios, casi ciento treinta mil palabras y debía terminar… Así que escribí un epílogo condensado los años siguientes.
Y una de mis beta me dijo que no podía dejarla así, que la novela terminaba un poco antes del epílogo y que debía escribir la segunda parte. Así empezó UDMST, con la idea de alargar la historia hasta convertirla en una trilogía, acabándola con NPVST.


Zack y Julia han de luchar contra mil obstáculos para estar juntos. La diferencia de edad, un oscuro secreto del pasado del padre de él, un loco peligroso que solo desea destruirlos, malas decisiones… Es un amor intenso, una pasión incontrolable, un amor de los que se te agarra en el pecho y te impide respirar. Esta trilogía verá la luz el año que viene de la mano de Red Apple Ediciones. Espero enamoraros con ella.
Mañana seguiremos con mis últimas historias de amor…
¡Feliz día! J