lunes, 25 de julio de 2016

Cerrado por vacaciones

¡Buenos días! Llego de pasar un maravilloso fin de semana en la montaña con muchos deseos de entrar en la semana y ver si puedo marcharme de vacaciones en algún momento cercano.
Os anuncio que voy a cerrar el blog desde hoy hasta una fecha indefinida de finales de agosto.


Este año se ha llenado de maravillosas noticias, de una publicación que me ha llenado de esperanzas e ilusiones y una mejora en la oficina. El año 2017 voy a sacar cuatro libros con editorial. Espero que sea el principio de una preciosa historia de amor con los lectores.
Me parece un sueño hecho realidad, la consecución de una meta que hace poco me parecía inalcanzable, la constatación de que la constancia siempre acaba dando sus frutos.


Recuerdo con nostalgia feliz cuando empecé, aquel arrojo, aquella emoción primaria mezclada con un idealismo romántico del camino que emprendía. Hubo una persona que siempre me decía: «al final vas a acabar publicando, ya lo verás». En algunos instantes dudé de que algún día podría ensanchar mi sonrisa con esta plácida sensación de felicidad plena.
Y aquí estoy, con los propósitos de final de año cumplidos, un horizonte brillante abriéndose frente a mi mirada y un sinfín de buenos momentos que retener en la memoria para crear retazos de ilusión.


Me voy a ir de vacaciones con la sensación de que por fin tantos años de picar piedra, de ver cómo otros conseguían llegar al público y de quedarme siempre en el banquillo eclosionan con la consecución de un futuro lleno de instantes álgidos y emociones.
Os deseo un gran verano, que los días se llenen de ilusiones y de instantes, que vuestros sueños se cumplan y que disfrutéis hasta el último momento de este mes lleno de calor.

¡Nos vemos a la vuelta! J

viernes, 22 de julio de 2016

Ideas dispares

¡Buenos días! Llego al viernes con una necesidad absoluta de descanso y tranquilidad. A veces las pilas se agotan con lentitud hasta dejarme exhausta. Por surte un par de días dedicados a no pensar en nada importante me ayudarán a encontrar el camino de vuelta a la serenidad para encarar una nueva semana llena de trabajo.
Creo que he encontrado la solución para aderezar la historia de Luke y Kristie con más acción. La necesitaba si quería continuar con la trama o la sentía demasiado débil, sin la chispa necesaria para enredar al lector en una historia ágil y llena de intensidad.


Me alucina mi necesidad de darles cara a los personajes en los tableros de Printerest, de buscar situaciones a través de las fotos, de sentir la fiereza de la música llenar los recovecos de mi imaginación con escenas álgidas.
Ayer tuve una idea interesante para darle ritmo a CEST, introduje en serio a un personaje que solo era un secundario y que poco a poco se confirma como alguien clave para avanzar hacia un desenlace diferente al que pensaba en un principio.


Quería un tipo de hombre determinado, con tatuajes, pircings y un aire malote, pero sin perder el atractivo. Me pasé horas en busca de alguien ideal para tomar el cuerpo de Dennis y al final encontré el candidato perfecto. Le di un par de retoques a la descripción que había preparado del personaje, guardé algunas fotos en Printerest y seguí con la historia con una nueva y excitante emoción.


Fue tal la comunión entre ese hombre y mi mente que ya le he ideado una novela para él solito. ¡Jajajajajaja! Estoy fatal, tengo una entre manos, otra madurando en la cabeza y ya me propongo una tercera… Como no me centre acabaré con mil ideas dispersas que no se convierten en historias.
De momento voy a encontrar la manera de llevar CEST a un final. He escrito setenta y cuatro folios, más de cuarenta y cinco mil palabras, y por fin creo haber encontrado la manera de darle una vuelta de tuerca a mi idea inicial.


Al terminar quiero repasar de nuevo las tres novelas de la Serie Sin ti con las indicaciones de mis beta. Y luego escribiré MVST, una trama que se niega a desvanecerse de mi mente para llenar cada uno de sus espacios con la pasionalidad que se merece.
Quizás algún día me lance con CDYSF con Dennis como protagonista, pero alejándome de Fort Lucas, sin la presencia de los amigos que llevan unos meses acompañándome. Aunque no quiero hacer castillos en el aire…

¡Feliz día! J

jueves, 21 de julio de 2016

A la conquista de vuestro corazón

¡Buenos días! El cielo se despierta bastante nublado. Al atisbar por la ventana intuyo un día lleno de calor y sofoco, sin la presencia del sol, con aquel ahogo húmedo propio del verano en Barcelona.
Esta semana se ha llenado de instantes maravillosos, de noticias que me alegran la existencia y consiguen devolverme la ilusión de soñar y sentir cómo la vida cambia para llevarme a un lugar donde por fin puedo acariciar un pedacito de mis esperanzas.


En este último mes me han llegado cuatro contratos de edición para 2017. Cada vez que lo pienso me pongo a llorar de emoción, mi cuerpo se tambalea y apenas me sostengo de pie, con una dulce exhalación que se concentra en el estómago e irradia cosquillas a cada parte de mi ser.
Si ahora no lanzo cohetes nunca lo haré. Me cuesta creérmelo, es como si de repente tantos años de lucha eclosionaran en un castillo de fuegos artificiales para llenar mi cielo de luz multicolor.


Ardo en deseos de presentaros a Julia y a Zack, a Sussie y a Ernesto, a los secundarios de cada una de las novelas, a las historias de amor que se tejen en una telaraña llena de instantes.
La Serie Sin ti consta de tres novelas New Adult que siguen una única historia llena de intriga, amor y romance. Son del estilo bua, con mil reacciones químicas entre los dos personajes principales un amor pasional, besos al borde del colapso, una protagonista con mucho carácter, un hombre recto que verá tambalearse su mundo al conocerla y un loco con ideas macabras de cómo destrozarles.


Escribir esta serie me llenó de mil suspiros, sonrisas y emoción. Construir una persona con la personalidad de Julia fue increíble, sin olvidar las subtramas y los instantes más apasionados. Si CDTEAT, UDMST y NPVST se pueden catalogar de alguna manera es de pasionales. El amor entre Julia y Zack es de aquellos que se te agarra en el alma para llenarla de ansias y deseos, uno que les lleva a anhelarse más allá de los límites de lo conocido.
Perdida en la niebla en cambio es fua. Una romántica adulta con un ritmo pausado, un amor que se cocina a fuego lento entre conversaciones frente al mar, en una playa de Puerto Rico, con el surf de fondo y un misterio que envuelve la vida de los protagonistas hasta el punto de volar a Inglaterra en busca de pistas para su resolución.


Sussie es una persona con un pasado traumático, intenta esconderse de él trabajando de camarera en el Copacabana, el bar de Ernesto, un surfero millonario que acaba de asentarse. A través de sus conversaciones les conocemos, tocamos sus sentimientos y nos llenamos de la calicha de ese lugar paradisíaco.
Dos historias distintas, con dos tipos de amor dispares y un ritmo diferente, pero que verán la luz al mismo tiempo. Espero conquistar vuestros corazones con ellas.

¡Feliz día! J

miércoles, 20 de julio de 2016

Luz y color

¡Buenos días! Hay luz en mi corazón y las estrellas parpadean en un universo despejado que por fin me deja ver la luna. Sonrío como una tonta, con mil cosas en la cabeza, incapaz de escribir con coherencia ni de centrarme en algo sin conmemorar cada uno de los giros inesperados de mi vida este último mes.
Recuerdo mis años de inseguridades, de miedo a saltar sola al vacío, de sensaciones intensas que me llevaban a quedarme quieta en un rincón a la espera de aprender a escribir, de hacer una obra redonda, de entusiasmar a un editor gracias a la gestión de mi agente literaria.


Fueron años de emociones encontradas, de ansiedades, de ilusiones que al cabo de pocos días se desvanecían como un castillo de naipes suspendido en el cielo, de esperanzas rotas por esperas interminables donde mis e-mails se perdían en el ciberespacio y los meses sumaban sin respuestas ni noticias importantes.
Aquella imagen idílica e inocente que tenía al principio fue desaguándose por una alcantarilla hasta llegar a un mar de angustias que se ocuparon de dejarme hastiada y cansada de esperar un imposible.


La parte positiva de esa época fue que no dejé de escribir ni de leer ni de entusiasmarme con cada novela. Las charlas a la vera de una comida conseguían guiar algunos de mis pasos y me daban pistas importantes para enderezar pequeños escollos en mi técnica. Sin embargo vivía en medio de un torbellino de ansiedad, donde cada paso costaba gotas y sudor.
Hubo instantes en los que estuve a punto de cortar las cadenas, de volar sola, pero me aterraba no encontrar nunca más a alguien que creyera en mis historias. Esos casi diez años de esperas infructuosas me dejaron un pozo de desazón y falta de confianza en mí.


Pero un día me quedé sola, las cadenas cedieron al paso del tiempo, al óxido, a la falta de engranaje y me soltaron en un mundo de fieras salvajes. Tardé unos días en vencer el vértigo en el estómago, en caminar sin sentir bocas hambrientas a punto de devorar mis ilusiones. Y empecé a escribir romántica, a descubrir la emoción de trazar las aventuras de mis personajes sin esperar las críticas ni los lectores ni la respuesta de editoriales a las que no les mandaba mis manuscritos.
Dejé de esperar, de sentir que la culminación de mis desvelos con la escritura era llegar a una librería, de soñar en imposibles. Mi grupo de betas me bastaba para sonreír, la conexión con los protagonistas era una fuente inagotable de suspiros y alegrías. Crear era el medicamento a la frustración.


Hace pocos meses decidí dar el salto de nuevo, volver a mandar los manuscritos a editoriales con una manera distinta de ver la situación, sin esperanzas, pero con tesón. Y llegó el primer sí. Fue una explosión de alegría, una sensación increíble de la que todavía no me he deshecho.
En el último mes han llegado cuatro nuevos síes, uno de ellos gracias a enviar mi primera romántica adulta a un concurso del que no esperaba nada. Me cuesta creérmelo, lloro al pensar en ello y siento unas cosquillas intensas en el estómago al imaginar el futuro.


Ayer compartí esta alegría con mi antigua agente. Necesitaba decírselo, aunque el tiempo nos haya separado y la vida de ambas tenga una dirección opuesta. Es bonito acordarse de quien ha recorrido parte del camino conmigo, sin olvidar nunca los buenos momentos. Porque de una situación adversa siempre queda algo maravilloso que nunca se olvida.

¡Feliz día! J   

martes, 19 de julio de 2016

¡Os quiero!

¡Buenos días! Estoy tan feliz que no quepo dentro de mí. Lejos queda esa etapa en la que mi faceta de escritora me parecía oscura y triste, cuando deseaba abandonarla, dejar pasar las historias que pueblan mi mente, arrancarme la creatividad.
Ahora las sonrisas y la felicidad me acompañan en el camino diario, he aprendido a gozar de las pequeñas cosas, a vibrar con cada recodo agradable y a no esperar nada del futuro, a solo vivir el presente con la emoción que se merece.


Recuerdo mis ansiedades al abrir este blog, cómo avanzaba cada día hacia la luz con muchas dificultades, los primeros comentaristas, las amistades incipientes y el estado de espera en el que vivía. Me costó un arduo esfuerzo dejar de creer en imposibles para bajar al suelo de la realidad y avanzar con la certeza de que publicar no era el fin de la escritura.
Para recorrer este sendero espinoso, con curvas sinuosas y lleno de obstáculos que muchas veces impedían descubrir un resquicio de luz al final, he contado con personas entrañables a las que adoro. Sin ellas nunca habría superado esa sensación de frustración ni hubiera llegado a un lugar donde la vida me parece un arcoíris lleno de esperanza.


Hace años pensaba que la amistad era algo vedado para mí, un lugar pantanoso donde me hundía al intentar conquistar el corazón de una amiga. Soy distinta, siento diferente a la mayoría y mi mundo de fantasía a veces traspasa la frontera de la realidad para llenarme de palabras emocionadas, como si fuera capaz de tocar las historias con las manos para ponerlas a sus pies.
Es difícil entender mi predisposición a sacarle punta a las situaciones cotidianas, a contar cada pedacito de mi día a día con bombo y platillo, aderezándolo con ingredientes secretos para hacerlos más emocionantes. Pero un día llegaron a mi vida personas maravillosas y aprendí a soñar, a creer, a compartir mis desvelos sin miedo a sufrir un rechazo.


Por suerte la vida me había ofrecido una familia perfecta, un marido al que adoro y con quien llevo más de veinticinco años de relación, dos hijos increíbles y una carrera que me facilitó la entrada a mi trabajo actual. Me he ganado mi puesto día a día, sin dejar de luchar por sacar las tareas adelante, sin dejar de sentir cada una de las siete entidades que están bajo mi control como propias.
Ese paso me trajo a Mabel y, a pesar de que en pocos meses se mudó a Suiza, me enseñó una clase de amistad que no intentaba cambiarme, solo abrazar lo que le ofrecía. Al poco tiempo apareció Senda, con esa manera intensa de analizar cada variable y su cercanía. Siempre está ahí y es increíble. Mara y Mercè fueron las últimas en aterrizar y han acabado de llenar mi círculo. Sin olvidar a Carla, Dolors y Rosa. Ellas me han devuelto la alegría, me han ayudado en el proceso de entender la grandeza de la escritura y de la amistad. ¡Os quiero!


Tengo noticias increíbles, pero de momento no os las puedo dar. Solo diré una cosa: ¡No me lo creo! ¡Siento que estoy a punto de volar hacia el cielo! (Sí, llevo dos días con las lágrimas flojillas y un poco ñoña, pero así soy yo…).

¡Feliz día! J

lunes, 18 de julio de 2016

Un pedacito de cielo

¡Buenos días! El viernes fue un día estresante, uno de aquellos en los que apenas conté con tiempo para respirar. En el trabajo tuve un ajetreo demasiado intenso. Salí tarde y apenas conté con tiempo para irme a casa, descubrir que mi vestido para la boda estaba manchado y correr a la peluquería, seguida de una búsqueda in extremis de un atuendo a la altura de las circunstancias.
¡Estas cosas solo me pasan a mí!
Por suerte la boda fue maravillosa. En un castillo precioso, rodeada de muchas compañeras de baile y en una mesa donde no paramos de reír ni un segundo. Me lo pasé genial, fue un colofón perfecto a un día lleno de estrés y nerviosismo.


No gané el I Premio Romántic, pero fue un honor increíble formar parte de las diez obras mejor valoradas de  un certamen en el que no tenía ninguna esperanza. A veces la Providencia consigue traerme un pedacito de cielo para pintar estrellas en mi corazón.
El viernes era el cumpleaños de mi marido y el de Red Apple Ediciones. Una coincidencia marcada de emociones. Mi nueva editorial es de la isla de Mallorca y mi marido y yo nos conocimos allí, en Palma de Mallorca, donde vivimos una época dorada.
Las conexiones no acaban ahí… Porque Romántic Ediciones también es de Palma de Mallorca… No tengo ni idea de si mi Perdida en la niebla puede llegar a ver la luz de su mano, pero la mera mención de la novela entre los manuscritos que les han robado el corazón me llena de ilusión.


También el viernes Red Apple Ediciones hizo una promoción de sus novelas y Rumbo a ninguna parte se vendió a 0,99€. Fue impresionante llegar al puesto ochenta y ocho de romántica y manterme todo el fin de semana en el puesto ciento y poco de las listas generales de Amazon.
Y el viernes también era el día en que empezaba el Libro viajero. Rumbo a ninguna parte ya está en el primer blog. Me hace muchísima ilusión saber que en unos meses lo voy a tener de vuelta tras pasar por varias manos.
El resto del fin de semana me he reencontrado con los protagonistas de CEST y por fin he logrado ver cómo se va a desarrollar la parte de la historia que falta. Me he desencallado en ese sentido, creo que Luke y Kristie están bien definidos y en los setenta y pocos folios que he escrito se ve claro el desarrollo de acontecimientos.


A pesar de formar parte de la Serie Sin ti es diferente a los tres primeros, tiene muchas más subtramas con peso, unos protagonistas diferentes a Julia y Zack, situaciones difíciles para ellos y un trasfondo más dramático, sin la presencia de un perverso personaje…

¡Feliz día! J

viernes, 15 de julio de 2016

Cumpleaños, promoción, boda y premio...

¡Buenos días! Hoy me despierto con mil cosas en la cabeza y me creo incapaz de centrarme, pero he de preparar un informe detallado muy importante en el trabajo y necesito encontrar la manera de focalizarme. Pero hay tantas emociones pululando por mi interior que no sé si lo lograré.
Es el cumpleaños de mi marido. Tengo una boda por la tarde. Se falla el Premio Romantic. He salido en la revista del Arsenal club deportivo. Y hay una promoción chulísima en Amazon de Rumbo a ninguna parte. ¿Cómo voy a centrarme?


Voy a intentar ir por partes… Primero quiero explicaros que Red Apple Ediciones ha puesto todos sus libros a 0,99 euros durante un tiempo limitado y entre ellos se encuentra mi precioso Rumbo a ninguna parte. Si todavía no lo habéis descargado ahora es el momento. ¡No dejéis perder la oportunidad de conocer la historia de Bruno y Aurora! Él es un malote con corazón y ella una chica con una vida demasiado dura para enamorarse. ¿Acabarán juntos? ¿Qué secreto oculta Aurora?
Hace unas semanas me hicieron una entrevista para una revista y hace poco me la mandaron a casa. ¡Ha quedado chulísima! ¿Queréis echarle un vistazo? Os pongo las fotos y así podéis conocer un poquito de mi vida (aunque si sois asiduos al blog ya la conocéis).


Y llegamos al premio… Estoy convencida de que no voy a ser la ganadora, pero es maravilloso estar ahí con esta historia tan especial para mí. Perdida en la niebla es una novela romántica adulta con un thriller de fondo. Sussie camina por una playa de Puerto Rico con la intención de encontrar un trabajo de camarera para olvidar los traumáticos acontecimientos que la obligaron a abandonar Cambridge. Ernesto se siente atraído por su aura triste desde el primer instante y no tarda en ofrecerle un puesto de camarera en su bar.
Perdida en la Niebla es una novela donde la atracción, el amor y los secretos trazan una trama ágil, de fácil lectura y con intriga. Sussie es una mujer frágil, con miedos y angustias tras unos sucesos durísimos. Ernesto tiene la vida solucionada, durante años ha vivido el momento, sin preocuparse por el mañana, hasta que compra el Copacabana, un bar en una playa paradisíaca de Puerto Rico.


Fue mi primera romántica adulta y tiene más fua que bua. Es un amor cocinado a fuego lento, con conversaciones frente al mar, en una playa, muchas sesiones de surf y el ritmo pausado del trópico.
Me enastaría compartirla algún día con vosotros…

¡Feliz día! J