Bring me to life (CEST)


¡Buenos días! No quiero acabar la semana sin esta entrada, ya que Bring me to life es una canción importante en mi última novela, Cuando estoy sin ti.
¿Quién no recuerda este éxito de Evanescece? A mí el vídeo me encantó, lo miraba en bucle mientras escuchaba sin cesar las palabras que brotaban de la tele atrapándome y llenándome de emoción.


Me encantaba intentar traducirlas, descubrir su significado, imaginarme en esa situación alguna vez, sin sentir más que vacío y una necesidad intensa de que la persona de mis sueños consiga llegar a mi alma.

¿Cómo puedes ver en mis ojos como puertas abiertas?
Llevándote hasta mi núcleo donde me he convertido
en una persona tan insensible.
Sin alma mi espíritu está durmiendo en algún frío lugar
hasta que lo encuentras ahí y lo llevas de vuelta a casa

(Despiértame).
Despiértame por dentro.
(No puede despertar).
Despiértame por dentro.
(Sálvame).
Di mi nombre y sálvame de la oscuridad.
(Despiértame).
Ordena a mi sangre que corra.
(No puede despertar).
Antes de terminar incompleta.
(Sálvame).
Sálvame de la nada en la que me he convertido.



Al empezar a escribir Cuando estoy sin ti supe que esta canción describía muy bien el carácter de Luke porque él es alguien que se niega a amar, a dejarse atrapar, a compartir algo más que diversión con otra persona. El vacío que se apodera de su alma está lleno de miedo, de angustias, de sensaciones contradictorias y quizás solo Kristie puede llenarlo… Ella es tan diferente a él, tiene tan claro cómo quiere una relación y hasta dónde está dispuesta a arriesgar… Pero él no es de los que se enamoran…
Casi al final de la novela hay una escena en la que decidí darle importancia a la canción. Luke está en el coche…



Enciende la radio para distraerse con un poco de música. Deja una emisora donde pinchan las peticiones de los oyentes.
Durante un rato escucha algunas canciones antiguas con una creciente ansiedad.
—Martha quiere dedicarle a Eric Bring me to life, de Evanecence —anuncia la locutora—. Se conocieron escuchándola y es su manera de decirle que siempre estará a su lado.
Recuerda esa canción, fue una de sus preferidas durante un tiempo gracias a la increíble voz de la cantante.
Las palabras rompen el silencio con una cadencia ansiosa.
Luke abre los ojos con una aceleración de su respiración. Esas palabras son como si volviera atrás en el tiempo y regresara a… (¡nada de spoilers!).
Su cuerpo se agita, como si el lamento de la canción pudiera despertar cada uno de sus sentidos dormidos para indicarle un único camino.



Ahora que sé lo que soy sin ti no puedes simplemente dejarme.
Respira en mí y hazme real, tráeme a la vida.
Tráeme a la vida.
He estado viviendo una mentira.
No hay nada adentro.
Tráeme a la vida.

Congelada por dentro sin tu roce, sin tu amor, querido.
Solo tú eres la vida entre la muerte.

Toda esta vista.
No puedo creer que no pude ver
escondido en la oscuridad,
pero tú estabas enfrente de mí
Parece que he estado durmiendo por mil años.
Tengo que abrir mis ojos a todo.

Sin un pensamiento,
sin una voz,
sin alma.

No me dejes morir aquí.
Debe haber algo mal.
Tráeme a la vida.




¿Creéis que alguien dirá su nombre para despertarlo? ¿Conseguirá Kris llegar a su alma? ¿O se quedará dentro del vacío para siempre?
¡Feliz día! J

All of me #CDTEAT


¡Buenos días!!! Hay semanas en las que el trabajo me absorbe tanto que apenas me quedan instantes para escribir. Uno de mis grandes problemas últimamente es que me disperso con muchísima facilidad y no tengo claro el rumbo de mis deseos. Hay instantes en los que incluso dejo de creer en mí, en mis historias, en mis personajes… Pero el tiempo lo cura todo y muchas veces tengo estos pequeños intervalos. Estoy convencida de que es una tregua de mi mente para pasar de una historia a otra.


Ayer dije que quería hacer una entrada por canción que mencione durante la entrada del abecedario de la semana porque la música es parte de mi tarea creativa.
Para cada una de las novelas que escribo me gusta preparar una lista de Spotify que escucho sin parar mientras escribo y durante la mayor parte del día. A veces incluso me pongo una canción en bucle.
Hoy toca hablaros de All of me… Al pensar en esta canción lo primero que me viene a la cabeza es una escena de Cada día te espero a ti:





 —¿Sabes qué le regalaría yo a un amor prohibido? —susurra—. Una partitura de su canción de amor preferida, junto con el CD, con una dedicatoria sencilla. Pondría: solo nos separan un año, un mes, dos semanas y cuatro días, y firmaría con CDTEAT. Así cada vez que él escuchara la canción sabría cuánto le quiero y lo importante que es esperarme.
Zack cierra los ojos un segundo para contenerse. El cumpleaños de Julia es el veintiséis de noviembre, falta exactamente el tiempo que ha indicado para que cumpla dieciocho. Le dirige una mirada emocionada, como si comprendiera de repente su insinuación velada.
—¿Cuál es tu canción de amor preferida?
—All of Me, de John Legend. —Ella le sonríe con picardía—. La letra es preciosa, una declaración de amor alucinante. Me encantaría sentirme así alguna vez con un hombre, amando cada pedacito de su cuerpo, de su mente, de su interior.
—Es una balada increíble, como tú.
Zack se acerca un poco a ella, le coloca un mechón de pelo tras la oreja, rozándole la mejilla, y le sonríe.



Y también recuerdo cómo decidí este título. Fue mi hija, que en esos instantes tenía dieciséis años, la que me contestó a una pregunta capciosa. Le dije: Irene, ¿cuál es tu canción de amor preferida? Y ella me contestó tan rápido que apenas lo pensé y All of me pasó a ser una de las dos canciones de Julia y Zack.
Ahora viene un SPOILER de primera, así que si no has leído CDTEAT no sigas adelante… Pero el momento más álgido para mí relacionado con la canción es este y no podía dejar de ponerlo:



Le acompaño al salón, con nuestras manos entrelazadas. El tacto suave de Zack me llena el cuerpo de una cálida sensación. Camino vacilante, sin estar todavía segura de qué está sucediendo. Él se detiene frente al sofá, coge un paquete de encima la mesilla y me lo entrega.
—Tu regalo de cumpleaños.
Es cuadrado, de unos veinte centímetros de ancho y de largo. Rasgo el papel rojo con rapidez, con las manos temblorosas. Todavía no soy capaz de controlar la respiración jadeante. Abro la caja carmín que se esconde tras el papel y profiero una exclamación al encontrarme con la partitura de All of me sobre el CD de John Legend.
La hoja tiembla entre mis dedos cuando la levanto. Zack ha escrito en el reverso, con un rotulador negro. «Ya no nos separan once meses y cuatro semanas. Nada va a impedirme estar contigo a partir de ahora. CDTEAT».
Le miro, mordiéndome el labio, con una emoción palpable y los ojos iluminados. Él me coloca las manos en las mejillas, acariciándolas con ternura.
—No voy a separarme de ti nunca más —musita acercando su boca a la mía—. Perdóname, he sido un estúpido. No me importa acabar en la cárcel ni perder mis galones ni empezar de nuevo fuera del ejército. Si estoy contigo lo demás es lo de menos. Te necesito.



Es una canción preciosa, con un sinfín de sentimientos y una letra alucinante. Y sí, podría seguir poniendo escenas donde Julia y Zack la recuerdan, pero me voy a detener aquí.
¡Feliz día! J

De la A a la Z: B


¡Buenos días! Ayer no escribí en el blog porque preferí despertarme muy pronto para ver mi serie favorita antes de ir a trabajar. Y es que si no lo hago luego me paso las horas deseando llegar a casa para descubrir lo que sucede y es contraproducente para rendir al cien por cien.
Me tocaba escribir la segunda entrada de la nueva iniciativa: de la A a la Z. Me he pasado el fin de semana completo buscando un libro que empiece por la letra B y me ha costado tanto que el elegido no cumple cien por cien mis requisitos, pero se adapta a la entrada.
He decidido añadir una cuarta categoría y es una canción. Intentaré encontrar las que alumbren de alguna manera las novelas, ya que tengo listas en Sopotify para cada una de ellas.
Ahí voy…

Una serie



La que más marcó mi adolescencia fue Belleza y poder, la primera serie a la que me enganché de verdad. Tenía catorce años cuando empezó el primer capítulo y conocimos a Ridge Forrester, eternamente enamorado de Caroline y la dulce Brooke… Aixxxx, creo que siempre he sido una romántica y ahora me doy cuenta de qué me atraía de las series en realidad. Las parejas, los amores, los desamores… Pero además esta tenía un ingrediente extra, el mundo de la moda. Mis padres tuvieron durante más de treinta años tiendas de moda femenina y ese tema nos interesaba a todos.
Recuerdo que incluso les pedía que me grabaran los episodios en VHS (sí, no existían los USB, los reproductores de DVD ni internet…) y al llegar del colegio me ponía emocionada frente a la pantalla…

Una película


Cuando pienso en la letra B me viene a la cabeza Billy Eliot. Fui a verla al cine sin demasiadas expectativas, pero salí emocionada y la resaca me duró varios días. Es una película increíble con una historia tierna, maravillosa y que habla de la superación personal. ¡Además adoro el baile!
Creo que es una de las películas que más veces he visto y me ha llegado al alma, a pesar de no tener un romance.

Un libro


Me ha costado mucho dar con uno que su título empiece por B y al final he elegido Bright Side. Para mí fue una historia muy dura que me partió el corazón porque la desgracia está presente en todos los personajes y yo soy fan de los finales felices, pero el sentimiento que exudan sus páginas es mágico.

Una canción

Vale, no puedo escribir la de la B sin hablar de la de la A… Y he decidido que aparte de hacer la lista también haré alguna entrada dedicada a esas canciones porque la música esconde un mundo de emociones.


Con la A es sin duda All of me, de John Legend. Es la canción preferida de Julia y entre ella y Zack hay muchos instantes donde esta canción cobra una importancia brutal.


Y con la B… Bring me to life, de Evanescense. Quien haya leído Cuando estoy sin ti sabrá por qué… (Atentos a la entrada acerca de esta canción)… ¡Ains Kris y Luke!

¡Feliz día! J

¡Para opiniones colores!!!!


¡Buenos días! Ayer salieron tres reseñas de diferentes libros míos. Como siempre, las leí con una mezcla de emociones en mi interior porque, a pesar de entender que no a todo el mundo le puede gustar mi forma de escribir, cuando creo una historia me lleno de sentimientos e ilusiones y descubrir cómo alguien las desmonta es doloroso.
Por suerte en la vida siempre hay una de cal y una de arena y se encuentra un público para cada novela.
Al enfrentarme a una reseña primero busco la puntuación, si la hay, de esta manera logro prepararme para la lectura. Después me enfrento a la opinión, analizando con lentitud cada párrafo y sintiendo mil emociones a la vez.

Suelo comentar las reseñas, buscando algo de ellas que me resulte interesante para compartir con la administradora del blog. Me gusta empatizar con ellas, darles mi visión del asunto y archivar cada una de sus recomendaciones para adoptarlas en nuevas historias.


La peor reseña de ayer fue en el blog Mis alas literarias (enlace). Mart no conectó con los personajes de Rumbo a ninguna parte, no acabó de ver la parte del romance y le faltó una trama más intensa en la parte de la intriga. Bajo mi punto de vista, sesgado claro está por ser la autora, RANP no deja de ser una novela New Adult y la trama con mayor peso debe ser la romántica. Sin embargo la parte de los Flores resulta interesante…



En el blog Mil vidas y mil historias se habla de Cada día te espero a ti (enlace). ¡Y le ha puesto cinco estrellitas! Es increíble que un año y dos meses después de publicar la novela todavía tenga lectores que inician la trilogía. Al leer esta reseña me reconcilié con la de RANP y con los sentimientos que me había despertado. También subió la reseña a la cuenta de Instagram, (enlace).


Yoli, del blog Mi vida por un libro, siguió con la lectura de la trilogía y ayer colgó la reseña de Un día más sin ti (enlace). Un cuatro sobre cinco es una nota genial y estoy feliz de saber que Zack llega a los corazoncitos de las reseñadoras.
Para mí el mejor personaje que he creado, o como mínimo el que más ha llegado a calar en mi alma, es Swan. Y no deja de ser curioso porque lo cree como un secundario sin ningún tipo de apego y terminó introduciéndose por los poros de mi piel hasta dejar una muesca en mi corazón.
Pero en realidad los adoro a todos. Tanto masculinos como femeninos. Son parte de mí, una importante, me acompañan en la solitaria aventura literaria y se apoderan de cada instante con esa intensidad a la que me es imposible resistirme.
¡Feliz día! J

El flechazo


¡Buenos días! Amistad, amor, cariño, feeling, atracción, deseo… Hay algunos términos que deben acompañarse de hechos, instantes e incluso de un principio donde se note esa conexión entre dos personas que el tiempo consigue convertir en unos lazos inquebrantables.
Llevo un tiempo escuchando a muchas personas etiquetar de instant love a esa sensación de cercanía que se produce al inicio de una relación, tanto de amistad como amorosa, a ese primer encuentro donde por alguna razón saltan chispas entre dos almas que sienten un flechazo primario, como si un imán les magnetizara para hacerles partícipes de un incipiente interés en ahondar en esa atracción.


Tanto el amor como la amistad se deben cultivar para llegar a su apogeo y luego convertirse en una unión llena de sentimientos y un poco más aplacada que la evolución del principio.
Es cierto que ambos conceptos pueden darse tras un tiempo de conocer a alguien, pero en la mayoría de los casos ha de existir ese feeling inicial o como se empeñan en llamarlo de forma errónea, ese istant love, entendiéndolo como una reacción química de nuestro cuerpo que nos indica la compatibilidad con una persona en concreto.
Y es eso lo que luego nos lleva a iniciar una relación, ese instante en el que de alguna manera nos damos cuenta de la conexión con alguien.


Después viene un periodo para conocerse, descubrir si realmente esa afinidad existe o solo era una falsa alarma, para sentir el deseo de llamar, de escuchar, de encontrar instantes para ahondar en las sensaciones y ver si fructifican.
En la amistad es necesario ir abriéndose a la otra persona, dar y recibir, encontrarse en varias situaciones, caminar unidas, escucharse, encontrar puntos de inflexión en nuestras vidas y acompañarnos en mil momentos. Cuando quieres a una amiga nunca dejas de estar ahí para ella y eso es básico para seguir conectadas durante toda una vida, aunque la misma vida te separe geográficamente.
Cuando hablamos de relación amorosa las sensaciones del principio suelen ser muy pronunciadas. Un día conoces a alguien o le descubres por primera vez en tu entorno y sientes esa atracción primaria. Entonces todo el cuerpo reacciona a esa presencia y poco a poco vas viendo si la química continúa o se queda atascada en el pasado.


Eso es lo que intento traspasar a mis páginas, esa evolución desde el flechazo hasta la consolidación de la relación. Y sí, dos personas que se enamoran han de sentir ese flechazo, después viene el amor, uno que al principio es tan pasional que si durara demasiado acabaríamos enfermos.
Con el tiempo se atempera y crea lazos preciosos, igual que la amistad. Y en ambos casos ese primer flechazo es la base para construir algo sólido. ¿Le podemos llamar instant love??? ¿O sencillamente es una conexión, una afinidad, una intuición de que esa persona puede convertirse en alguien importante para ti?
¡Feliz día! J

De la A a la Z. ¡La A!


¡Buenos días! Este fin de semana he encontrado una iniciativa muy interesante en un par de blogs. Me picó el gusanillo y empecé a investigar porque era un reto encontrar una serie de títulos con cada una de las letras del abecedario. De eso se trata la idea, de escoger un día a la semana para hablar acerca de un libro, una película y una serie de televisión que empiece por una letra, siguiendo el abecedario.
La primera es la A…
Ayer me pasé horas estirando el juego y me vino a la mente una de las series de las que más he disfrutado en mi vida. Y me pasé toda la mañana de ayer buscando resúmenes en YouTube en busca de rememorar esa historia.
Para escribir necesito sentir y este tipo de actividades suele ayudarme a encontrar las emociones porque cuando veo solo resúmenes de la evolución de una pareja en concreto puedo centrarme en cada uno de sus instantes.
He decidido usar los lunes para sumarme a la iniciativa llamada De la A a la Z. Y hoy toca la A.

Una serie



Sin duda Alias. En la época en que daban esta magnífica historia no teníamos los medios actuales para ver los episodios Online ni en la tele a la carta ni nada parecido. Grababa los que no podía ver en DVD, los miraba por las noches, varias veces y sufría con las desventuras de Sydney y Vaughn, siempre con el corazón en un puño.
Me encantaban sus misiones, su amor que traspasaba la pantalla, la existencia de subtramas relacionadas con la familia de ella, los cambios repentinos de guion, la actriz principal… Recordarla ayer fue increíble.

Un libro



Amanecer, de Stephenie Meyer. La tercera novela de una saga que he adorado desde el inicio. Fue mi despertar al New Adult, uno súper intenso porque me recuerdo leyendo sin parar, asida a los libros, incapaz de dejarlos.
Quizás este no es el mejor de los tres para mí, pero sí contenía esa primera escena de sexo entre Edward y Bella que llevaba tanto tiempo esperando.
Tras leer esta saga empecé a plantearme escribir New Adult.

Una película



La primera que me viene a la cabeza fue una de mis preferidas en la niñez. ¡Annie! ¿Quién no disfrutó con las peripecias de esta huerfanita? ¿Y con sus bailes y sus canciones? De niña solía verla una y otra vez, disfrutando de cada instante con esa emoción propia de la niñez.

Y hasta aquí mi juego…
Os invito a descubrir las impresiones de Un último día conmigo de Tanya en su blog Mi mundo entre libros (enlace). Le ha gustado mucho la evolución de Lúa y su reseña es preciosa.
¡Feliz día! J

Pues sí, debo ser un poco frikie...


¡Buenos días! Este viernes ha llegado como una exhalación, esta última semana apenas he tenido tiempo de retener algunos minutos ya que la avalancha de trabajo se ha multiplicado por mil.
No escribo desde mi vuelta de Semana Santa. Y la verdad es que no me molesta esta tregua de mi inspiración ya que uso el tiempo para mil nuevas actividades interesantes, como realizar estadísticas, leer, ver series y aprender inglés.
En mi entorno me llaman frikie y vale, un poquito lo soy, y a mucha honra, pero ver tres o cuatro veces un episodio de mi serie favorita durante la semana, con resúmenes de YouTube incluidos, no es del todo una frikada porque con esa actividad consigo aprender inglés, lo mejora tanto que incluso pienso en escenas en esa lengua.


Venga, admitiré que un poco obsesionada con Jaspenor estoy. Seguro que alguna vez os ha pasado con un libro, una serie o incluso una película. La lees o la ves y sientes una conexión intensa con esos personajes, esas situaciones, esos escenarios. Y al apagar la tele, al salir del cine o al cerrar el libro no puedes dejar de darle vueltas a lo que ha sucedido mientras delineas las mil teorías en tu mente hiperactiva.
¿A que os ha pasado alguna vez?


La verdad es que hay pocas series con ese enganche para mí y cuando encuentro una así no estoy dispuesta a dejar pasar la oportunidad de vivirla a lo grande. Y si encima aprendo inglés…
The Royals me atrapó desde el principio, quizás por mi necesidad ávida de seguir historias de amor prohibidas y complicadas, además de la mezcla de otras tramas súper interesantes.
Durante el año que hay entre temporadas suelo rastrear la web una vez a la semana para ver si hay spiolers. También lo hago entre episodios… Y esta vez parece que va a ser la última temporada, así que deberé acostumbrarme a solo tener a mano los resúmenes de YouTube para cuando sienta esa conexión más adelante.


Tengo un grupo de amigas que tienen un enganche menor que el mío, pero les gusta elucubrar teorías conmigo, comentar el último episodio, ver los avances que encuentro en la web y ayudar a mi mente a seguir dándole vueltas a la trama.
Antes me molestaba aceptar estas cosas en público, ahora tengo claro que sin ellas no podría crear historias porque al sentir esos personajes de la pantalla en mi interior y desear ver cómo avanzan en realidad estoy creando, dándole alas a mi imaginación para trasladar esos pensamientos y emociones al papel.
Adoro esa mente hiperactiva que me acompaña, incluso mi forma de sentir elevada a la quinta potencia. Y si encima aprendo inglés…
¡Feliz día! J  


Me gusta decir guay


¡Buenos días! Ayer fue un día intenso. En el despacho hay mil tareas que se acumulan tras unas vacaciones, pero a la vez también fue productivo porque logré terminar muchísimos flecos sueltos para centrarme en nuevos e interesantes proyectos.
En mi faceta de escritora la verdad es que no avancé demasiado, tenía la cabeza metida en temas del trabajo y en mis queridos #jaspenor y me costaba centrarme en la novela, así que usé la mente para otras cosas más livianas como hablar con mis amigas o rastrear la web en busca de inspiración.


Mabel me mandó un enlace curioso (aquí). Me pareció interesante al principio, pero no real a medida que lo leía.
Habla acerca de los modismos actuales de los jóvenes y de palabras en desuso. O sea, según el artículo, si dices chachi, guay o la pera eres de otra generación y ahora los chicos no utilizan esas expresiones.
Me llamó carroza en otras palabras porque guay es una de mis palabras preferidas. La digo muchísimo, tanto en catalán como en castellano. Lo escribo en mis chats y no soy la única.   


Tengo hijos de esa edad y ninguno de ellos utiliza el término «en plan» de la forma en la que se expresa en el artículo. Es cierto que a veces todos nosotros usamos expresiones con ese modismo. Os voy a poner un ejemplo: se fue de casa refunfuñando, en plan os fastidiáis. O cosas por el estilo.
Ayer por la noche en la cena hablamos del artículo. Tanto Àlex como Irene siguen usando el término guay para decir que algo es una pasada. No abusan de «en plan» y en cambio sí lo hacen de «tú creus?» (usado en nuestra lengua vehicular, o sea el catalán) o su equivalente en castellano «¿en serio?».


Nombraron otros términos que no recuerdo ahora mismo, pero me di cuenta de que el artículo debía estar sesgado por algún aspecto geográfico o una edad diferente porque mis dos hijos, de diecisiete y veinte años, representan una parte de la juventud y son bastante activos en vida social.
Generalizar no suele ser positivo, si bien es cierto que existe un lenguaje urbano con modismos particulares, quizás para ver una evolución real de la jerga usada en las calles deberíamos referirnos a grupos heterogéneos en cuanto a edad, situación familiar, ubicación geográfica…


Voy a seguir usando mi adorado guay, a decir ¿en serio? cuando algo me sorprende y a veces también digo es la pera. Y me seguirá gustando hablar con esos modismos porque son parte de mi vocabulario, en plan me gusta. J
En el blog Interpretadoras de letras ayer salió publicada una preciosa reseña de Un día más sin ti (enlace). Es tan bonito ver cómo todavía hay gente que lee las novelas y las disfruta. Les falta la última parte…
¡Feliz día! J  

Lluvia de reseñas


¡Buenos días! ¡Cómo cuesta levantarse para ir a trabajar después de casi diez días haciéndolo para avanzar en las novelas, leer o pasar un buen rato! Pero no me puedo quejar, tengo un trabajo que me gusta y unos compañeros perfectos.
Durante estas vacaciones han salido muchísimas reseñas de varias de mis novelas, me han anunciado la segunda edición de Rumbo a ninguna parte y he conseguido centrar mis proyectos con lógica.


La primera opinión de Cuando estoy sin ti (enlace) me hizo muchísima ilusión porque suelo mirar el blog de Lara, Between us, para seguir sus posts. A ella tanto Kris como Luke le han llegado al corazón. Estoy de acuerdo con ella en que algunas de las actuaciones del protagonista duelen, pero así es él y no vamos a esconderlo… En cuanto a ella, sí es una mujer fuerte. Su vida no ha sido fácil ni puede desligarse del todo de su prime amor. Me gustó mucho escribir sobre una persona así porque tiene un fondo muy interesante.


Noa, de Noa en el baúl de los sueños, ha escrito una reseña alucinante de Dúo (enlace). Cuando leo estas opiniones suelen saltarme las lágrimas porque escribir es una forma de expresar sentimientos, de dejar salir a la superficie esas emociones que arrasan con mi corazón al imaginar una trama y descubrir cómo llegan a los lectores es el mayor de los regalos. Margaret, Iris y loa dos André tienen muchísimo que contarnos…


Yoli, de Mi vida por un libro, le dio un 4,5 sobre cinco a Cada día te espero a ti (enlace) aunque las primeras páginas le costaron un poquito. Cuando la escribí creía importante mostrar la forma de actuar de Julia para que se entendiera la continuación, ya que sin esa exageración las decisiones de Zack no serían coherentes. Espero que las siguientes entregas acaben por engacharla al cien por cien. ¡Mis niños!!!


No puedo vivir sin ti ha recibido dos opiniones maravillosas. La primera de Cristina, la administradora del blog Estoy entre páginas (enlace), donde habla de la perfecta forma de cerrar la trilogía y alaba la evolución de Julia y de Zack. Los dos la tienen a lo largo de la historia, les pasan mil cosas, pero saben adaptarse y sacar fuerzas de la flaqueza. En el blog Entérate el último Ana Isabel nos habla de las intrigas, la acción y el romanticismo de esta última entrega de la trilogía (enlace). También hace mención a los personajes que vienen pisando fuerte en las siguientes entregas.


Carmen Cano, del blog Libros escondidos habla de las tres novelas en esta vídeo reseña (enlace). La verdad es que no tenía ni idea de la polémica acerca de Julia, pero me gusta cómo defiende a mi chica y coincido con ella en que es importante leer la historia entera antes de juzgar. Pero la trilogía Sin ti ha tenido tantos lectores entusiasmados como desencantados, así que me parece brillante su opinión y me ha hecho una ilusión bárbara.


Y por último estoy muy feliz por haber conseguido una segunda edición de Rumbo a ninguna parte, con imagen renovada y una portada que me parece preciosa. A finales de abril estarán disponibles los ejemplares para colaboración desde la editorial y si os apetece ya lo podéis comprar en papel en Amazon. En el blog De lectura obligada hay una preciosa entrada acerca de esta noticia (enlace).
Y eso es todo por hoy…
¡Feliz día! J


Cerrado por vacaciones


¡Buenos días! Llegó el último día de trabajo antes de mis merecidas vacaciones. Tengo unas ganas de vegetar y no hacer nada…
Voy a leer, a intentar recuperar la inspiración, a ver series y a pasear. Pero sin obligaciones, sin horarios y sin agobios de tiempo.
Hace unas semanas que no consigo encontrar lecturas interesantes ni que me enganchen lo suficiente para desear pasarme todas y cada una de las horas libres devorando ese libro. Tampoco tengo ganas de escribir, aunque le sigo dando vueltas a mi última idea, no parece muy interesada en plasmarse en el papel ni en avanzar. Y la apatía llega a muchas facetas de mi vida.


A veces las vacaciones son necesarias para recargar pilas y reencontrarme con la esencia de crear, con la energía necesaria para volver a escribir y perderme en los mundos imaginarios sin disipar la emoción. Porque si algo me impulsa a escribir es sentir los lazos indestructibles con los personajes, cómo viajo a través de la imaginación, cómo me convierto en la titiritera capaz de surcar la línea divisoria entre mis dos mundos para vivir una aventura ajena a mi realidad.


El otro día salió una preciosa reseña de Un último día conmigo en el blog El rincón de Marlau (enlace). Me gustó cómo hablaba del libro, las sensaciones que le había transmitido y esa energía positiva que emana su opinión. Para mí esta historia es especial porque la idea de buscar información sobre una ONG humanitaria que realiza una labor increíble en otra parte del mundo me llenó de conocimientos.
Me gusta leer los comentarios de la gente en las reseñas porque a veces hay conceptos interesantes... En esta ocasión me encontré con una idea a mi entender un poco errónea. Evidentemente todo el mundo tiene derecho a opinar, pero cuando alguien tiene una crisis en su vida romper con todo puede ser una solución para reencontrarse de nuevo.


Lúa descubre de repente que todo su plan de futuro se ha derrumbado y decide seguir los pasos de su padre e irse al Congo con Médicos sin fronteras. No creo que esto sea una licencia creativa, a veces en la vida cuando nos enfrentamos a un momento así un cambio de aires puede ayudarnos a poner nuestros sentimientos en perspectiva y más si sigues los pasos de un padre que murió en una misión parecida.
También recuerdo una reseña de Cada día te espero a ti de una chica que decía que era inverosímil porque era imposible que una base militar fuera como un pueblo. ¡Así son las bases militares americanas! ¡Si tienen hasta supermercado! ¡Y escuela!


Soy muy respetuosa con las opiniones ajenas, jamás contesto en una reseña ni en ningún comentario, pero hoy he tenido ganas de compartir estas cosillas aquí. Hay muchas más, como una blogger que cada vez que alguien reseña mis libros explica lo desencantada que se quedó con uno de mis libros…
A veces va bien sacarlo fuera, ¿no?
¡Feliz día! ¡Y felices vacaciones!!!! J
Vuelvo el 2/04/18…

Cosas que me desagradan en el cine


¡Buenos días! Llevo un tiempo desparecida del blog. Mi inspiración, ese ente caprichoso y voluble que me acompaña desde niña, ha decidido tomarse unas largas vacaciones y cuando me levanto por las mañanas no sé de qué hablar. La idea de repetirme hasta la saciedad no me seduce en lo más mínimo, así que no escribo.
Mi marido y yo vamos una vez a la semana al cine. Estamos en esa época de la pareja que temía de joven, cuando los hijos se hacen lo suficientemente mayores para hacer planes ajenos a la familia y nosotros nos volvemos a encontrar.


Siempre me asustó llegar a este punto. Me casé a los veintitrés, mi hijo mayor nació dos años después y casi tres más tarde la niña. Eso significa que hemos madurado con ellos, formado esos lazos familiares que ahora nos devuelven al punto de partida para reencontrarnos como pareja.
De jóvenes el cine nos apasionaba, era uno de nuestros nexos en común, así que ahora hemos vuelto a las salas una vez a la semana porque por suerte seguimos siendo una pareja sólida y estar juntos nos llena de felicidad. Y en la vida se trata de explorar unidos las experiencias que nos emocionan.
El sábado, mientras veía Tomb Rider con mi marido y mi hijo, se me ocurrió una idea genial para una entrada: cosas que me desagradan en el cine. Porque las hay y la mayoría son culpa de los espectadores.


No soporto que la persona de atrás ponga los pies en mi butaca o la golpee sin querer o lo que sea que hace sin tener en cuenta que hay un espectador delante. Eso me pasa muchas veces y es incómodo. A ver, cuando no hay nadie delante a mí me encanta poner los pies apoyados en la butaca, pero si hay alguien sentado soy respetuosa.
Los anuncios… Nosotros vamos siempre al Cinesa Diagonal porque cae cerca de casa. Y cada vez, sin excepción, vemos dos anuncios que me ponen de los nervios porque aparte de la repetición al final ponen: isens y no sé qué más, solo en las salas… ¡Y ninguna es la nuestra! ¿Entonces por qué lo anuncian? ¿Acaso quieren que no repitamos en esa sala?


Mientras la película está en marcha odio los sonidos de la gente. A ver, un susurro o un pequeño ruido no es molesto, pero una bolsa de plástico de esas que no para de resonar mientras comen o una parrafada larga y pesada, sin tener en cuenta a la gente cercana… El domingo los de atrás se iban pasando comida en una de esas bolsas ruidosas y de verdad… ¡Estuvieron como quince minutos haciéndola rasguear!
Lo peor es cuando rompen la armonía de la película con una risa en un momento emotivo o hablando en voz alta. Eso consigue romperme la emoción y de verdad que les gritaría. Pero no solo a ellos. Soy una sensiblera de esas que se llora al minuto uno. Y me siento muy vulnerable ante la mirada de mi marido o de mis hijos… ¡Quiero llorar tranquila!
Adoro las palomitas, de verdad. Pero si me las dan sin sal o de las que han hecho hace rato me molesta porque las venden a precio de oro y me encantan recién hechas, con el punto justo de sal…
¿Y a vosotros? ¿Qué os molesta del cine?
¡Feliz día! J

Conociendo a Luke


¡Buenos días! Hoy me gustaría hablaros de Luke, un personaje masculino que me ha acompañado durante mucho tiempo y al que quiero un montón. Porque en la vida existen muchos como él.
Parece un chico feliz, con la vida solucionada y despreocupado, pero en el fondo no deja de tener un corazoncito tocado por sus problemas familiares. Os voy a poner un trocito para que veáis cómo piensa. ¡Me encanta Luke!



—Ahora me vas a decir que eres una de esas sensibleras lloricas.
—Mejor emocionarse con las historias de amor que dejarlas correr por miedo al compromiso. —Tuerce la boca en una sonrisa mordaz—. El día que salga con un tío será porque me gusta, no para pegar un polvo y olvidarme de él en dos días.
—¿Así me ves? ¿Cómo un carbón que se tira a una distinta cada noche? —Levanta los brazos frente a la cara y compone una mueca dolida—. Solo quiero pasarlo bien y nunca engaño a nadie. No creo en el amor a largo plazo. Soy demasiado independiente para liarme en serio con alguien.
—Yo a esa pose la llamo cobardía y egoísmo. En la vida hay que arriesgarse para ser feliz. Pero un pijo como tú no sabe lo que es luchar.
Luke avanza un poco hasta entrar en su espacio personal. Siente su respiración acelerarse y la taquicardia apoderarse de su corazón. Ella se pasa la mano por el pelo y le dedica una sonrisa traviesa, como si sus palabras fueran una manera de burlarse de él. Le roza el cuerpo con el brazo y siente una descarga en el estómago.
—Mi vida tampoco es fácil. Tener dinero no lo es todo.
Kristie da un paso atrás para apartarse de él y Luke se enfrenta a una corriente de aire frío, como si su cuerpo reaccionara mal a la separación.
—¡Cómo si lo viera! ¡Eres un fiel defensor de que el dinero no te hace feliz! —Su expresión sarcástica no admite discusión—. Tener pasta ayuda mucho porque no dependes de los demás. Pero claro, ¿qué va a saber un niño de papá de vivir sin un puto duro?
—¡Eh! ¡Ya basta de meterte conmigo! —Esgrime una de sus sonrisas más seductoras—. Antes de hacerlo deberías conocerme. A lo mejor te sorprendo.



Las relaciones familiares a veces puedes marcar el carácter, hacerte pensar distinto y minar tu confianza en las relaciones. Eso le sucede a Luke, parte de su aversión al compromiso es culpa de la complicada situación de su familia en la que vive.

—No pareces muy unido a tus padres.
—Son tal para cual. —Asiente con un suspiro—. Igualitos que Brandon, mi hermano mayor. Son un matrimonio de conveniencia. Nunca se han querido. O como mínimo a mí no me lo parece. Su relación es fría y distante, como si se soportaran y nada más.
—¡Qué triste! —Si sigue acariciándome así me voy a poner a gemir—. El día que me case quiero fuegos artificiales, una historia rosa pastel, un amor de los de verdad. Si no encuentro al tío que me haga vibrar no me casaré.
Pone los ojos en blanco y se ríe.
—Las tías sois unas cursilonas. Lo de mis padres fue más formal que otra cosa. Bueno, igual se quieren de alguna forma, al fin y al cabo han tenido tres hijos. Pero a mí me da que en el fondo se casaron porque los dos eran herederos de familias muy influyentes del país y decidieron unirse para amasar un imperio. —Sus ojos me repasan el rostro y se paran en los labios—. Fue una decisión práctica. Son personas muy frías, para ellos todo se reduce al dinero y al poder.

(…)



Asiento reprimiendo los jadeos. Mientras regresa a su silla y busca un camarero con la mirada hago un esfuerzo para recomponerme.
—Tus padres deben ser muy infelices. —Necesito seguir una conversación para deshacerme de las últimas sensaciones—. Casarse sin amor ha de ser una putada.
—Ellos no lo ven así. Se casaron por decisión propia y no tienen intención de separarse. —Bebe un sorbo de agua y me dirige una mirada muy sensual—. Se complementan en los negocios y toleran las aventuras del otro sin chistar.
—De ahí viene tu manera de ver el amor. —Mis ojos se entretienen demasiado en sus labios, me parece muy sexy esa manera de fruncirlos al escuchar mi afirmación—. Vivir con unos padres que no se quieren no ayuda demasiado a creer en las relaciones. Pero no todas las parejas son iguales, las hay que se quieren de verdad.
Él acata mis palabras con una sonrisa divertida. Coge un nigiri con los palillos, lo moja en soja y se lo acerca a los labios.
Me quedo unos segundos mirando embobada el movimiento de su boca. Esa manera de masticar me parece muy sensual.
Intento cazar un maki con los palillos, pero se resiste a mi poca habilidad.
—El amor está sobrevalorado —afirma—. Hay personas preparadas para la monogamia y otras incapaces de mantener un compromiso para toda la vida. Yo soy de las segundas, eso es todo.
—Hasta el día que encuentres a tu chica ideal. —Levanto el hombro y ladeo un poco la cabeza mirándolo con una sonrisa—. Entonces te darás cuenta de que el amor existe y te volverás un idiota, como todos. Le comprarás un anillo, te casarás, tendrás hijos y un día te acordarás de esta conversación y te cogerá un ataque de risa.



Espero que os animéis a conocerle…
¡Feliz día! J